
Siempre es de agradecer que las bandas de metal de nuestro país hermano, léase Portugal, se dejen caer por nuestras tierras. Como todos sabéis, los Pelletier somos grandes amantes de los di-rectos en tierras galas e inclusive lusitanas, pero de vez en cuando se agradece no tener que desplazarse tanto. Y es que ya no somos unos niños y el cuerpo protesta…









