
En la historia del Heavy metal ha habido muchos frontman, frontwomen e incluso alguna cosa rara (léase Marilyn Manson), pero solo los más grandes han conseguido que, después de abandonar la banda que les catapultó, el respetable siguiera mimándoles, queriéndoles e idolatrándoles… Entre ellos y durante más de cuarenta años se encuentra Udo Dirkschneider.











